PRESENTACIÓN
Hablar
de paz en Colombia no es un tema sencillo y fácil de responder para la mayoría
de las personas y, mucho menos si se ha experimentado algún tipo de flagelo,
modalidad o situación de violencia ya sea directa o indirecta del conflicto
social - armado que lleva Colombia por más de 50 años[1].
Inclusive en este transcurrir del tiempo podemos evidenciar que se han generado
gran cantidad de dinámicas, fenómenos y procesos violentos a lo largo y ancho
del territorio nacional, las cuales se pueden contrastar en los diversos espacios sociales y culturales tanto
a niveles macros como micros de la sociedad colombiana. Uno de esos espacios y
que hoy cobra total relevancia es la escuela, ya que se ha traslado este tipo
de manifestaciones violentas a los actores del entorno educativo.
Por
este motivo existe la necesidad de entablar procesos de enseñanza - aprendizaje
que tengan como fin identificar, analizar, concienciar, reflexionar y proponer
alternativas creativas, críticas y
novedosas para la resolución no violenta de los conflictos que comúnmente
aparecen en la vida cotidiana, claro está que sin descuidar los cambios,
causalidades, dinámicas, evoluciones, hechos, permanencias, secuelas y trasformaciones que se han generado y
configurado en el devenir histórico de la violencia del conflicto social -
armado Colombiano.
JUSTIFICACIÓN
Lo anteriormente
escrito, le apunta a construir una cultura de paz a través del pensamiento
histórico, gestándose desde luego por los mismos actores involucrados de alguna
u otra manera en actos conflictivos y/o violentos por medio de la educación
para la paz desde la enseñanza de la historia del conflicto social - armado
colombiano, articulándose perfectamente en el diseño de nuevas
propuestas pedagógicas que posibiliten fundamentar las causas objetivas, es
decir, tanto directas como estructurales de la violencia llevado a cabo durante
este tiempo, que inclusive aún perduran sus efectos hasta el día de hoy.
Para lograr dicho propósito, es importante resaltar el papel trascendental que cumple la educación, permitiendo la creación de espacios que contribuyan a consolidar procesos que giren entorno al contexto de los actores educativos y no desde una visión simplista, homogenizante, marginal y excluyente. La educación debe actuar en completa concordancia frente a las necesidades de sus integrantes, logrando intervenir de manera efectiva e inmediata dentro de los múltiples escenarios sociales donde opera por medio de la planeación y consecución de metas a corto, mediano y largo plazo. Sin embargo, es desde allí donde se debe empezar a generar interrogantes como: ¿Qué si hay o no hay conflicto en Colombia? y si hay conflicto; ¿Qué tipo de conflicto lleva Colombia?; ¿Cómo entender el conflicto colombiano?; ¿Cuáles han sido los procesos y dinámicas que caracterizan el conflicto colombiano? De todas formas si se llegase a una solución pacífica del asunto esto abriría aún más preguntas, como por ejemplo: ¿Qué es la paz?; ¿Cómo se interioriza la idea de paz en la población colombiana?; ¿Quiénes construyen la paz en nuestro país?; ¿Cuál es la paz que desea el conjunto de la sociedad colombiana?; ¿Qué elementos se necesitarían para que la paz fuera algo estable y duradero?
En otras palabras, involucraría re significar
la función social de la educación, contemplándola como un campo en constante conflicto donde se
ponen en consideración los intereses, sueños, anhelos, frustraciones y
tensiones de sus integrantes. Además, esta perspectiva no solo permite
contemplar nuevas problemáticas, retos y desafíos que le conciernen a la
educación y a sus actores, sino que a la vez logra abordarlos de manera
heterogénea, coherente, contextualizada, interdisciplinaria y especialmente
siendo acordes al ámbito sociocultural
donde emergen, para contribuir a transformar la realidad social de las y
los educandos y educadoras/es, inclusive tendría en cuenta el fortalecimiento
de prácticas que conduzcan al empoderamiento y construcción de sujetos críticos
y políticos al democratizar los procesos educativos, resaltando el carácter
experimental dentro del entorno escolar, relacionándolo dentro la labor protagónica, activa y
constante de sus miembros en el proceso formativo, cognoscitivo, emocional,
afectivo, pedagógico e investigativo.
En resumidas cuentas, el objetivo fundamental es explicar la relevancia de entablar procesos de
enseñanza - aprendizaje que partan del interés particular en desarrollar
propuestas pedagógicas que trabajen en la resolución de conflictos de manera no
violenta en el escenario escolar (Cascón Soriano, 2001) por
medio del pensamiento histórico (Castaño Támara & Velasco Peña, 2006) .
[1] Lo anterior se puede corroborar
con las múltiples investigaciones o testimonios ofrecidos por el centro de
memoria histórica en sus informes, a
manera de ejemplo solo se cita este organismo institucional ya que existen
varias instituciones, centros investigativos, ONG´S, organizaciones,
instituciones educativas, investigadores e historiadores etc. que se interesan
por el tema y han elaborado otros informes u documentos.
